Totora tejida a mano, cortada del humedal a tu proyecto.
Cierres y cercos, quitasoles, techumbres y fardos de totora, hechos por un artesano chileno con un oficio de raíces milenarias.
Un oficio que se corta, se seca y se teje a mano
La totora crece en las orillas de lagunas, tranques y humedales de Chile. Es un oficio de raíces milenarias —hay registros de esta artesanía de hace más de 8.000 años— y hoy quedan pocos cultores que siguen trabajándola de la forma tradicional.
Cada pieza que ves acá salió de un humedal real, se secó al sol y se tejió a mano: nada es de fábrica.
Del humedal a la pieza terminada
1. Corte
Se cosecha la totora en su punto justo, a mano.
2. Secado
Los tallos se secan al sol y la sombra hasta tomar su color.
3. Atado
Se agrupan en manojos y fardos, listos para tejer.
4. Tejido
Cada pieza se entrelaza a mano, una por una.
Lo que se hace con totora
Medidas, cantidades y plazos se coordinan directo por WhatsApp — cada pedido es distinto.
Cierres y cercos
Cierres perimetrales y cercos de totora para jardines y sitios, tejidos a mano.
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Quitasoles y sombrillas
Sombrillas artesanales de totora para piscina, terraza y jardín.
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El taller y el trabajo en terreno
Pregúntale al taller, a cualquier hora
El asistente responde dudas sobre los productos y el oficio al instante. Para medidas, plazos o cerrar un pedido, te deriva directo a hablar con Luis Zuñiga, el dueño del taller, por WhatsApp.
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El Totora